París: De Notre Dame al Louvre

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2/12/20269 min read

Capítulo 1:

Hay ciudades que se visitan y enamoran y luego está París, una ciudad donde cada calle, cada puente y cada jardín, te invita a una conversación silenciosa con el tiempo, es un lugar donde el presente se entrelaza con el pasado, en un baile que nunca termina.

París es la capital de Francia, una ciudad global y un centro mundial de arte, moda, gastronomía y cultura.

Es conocida como "La Ciudad de la Luz" y "La Ciudad del Amor", famosa por sus monumentos icónicos como la Torre Eiffel y el Louvre, sus elegantes bulevares y su rica historia, ha influido en el mundo entero. París es un símbolo de belleza, para aquellos que buscan romance e historia.

No se puede empezar a hablar de París sin hablar de El Río Sena, ya que lo ves y lo atraviesas constantemente, fluye a través del centro de la capital francesa, pasando por muchos de sus monumentos más emblemáticos, es un elemento vital que no solo define la geografía de París, sino también su identidad cultural e histórica.

La catedral de Notre Dame es una de las catedrales góticas más antiguas, más grandes y más famosas del mundo, su construcción comenzó en 1163 bajo el impulso del obispo Maurice de Sully y se extendió a lo largo de casi dos siglos, finalizando su construcción en 1345.

Ubicada en la isla de la Cité el antiguo centro de la ciudad, se destaca por su imponente arquitectura gótica con sus dos torres frontales, sus tres grandes portales, sus estatuas y gárgolas, y sus impresionantes rosetones.

A pesar del devastador incendio que sufrió en abril de 2019, que destruyó su icónica aguja y gran parte de su techo, la estructura principal y muchas de sus obras de arte y reliquias lograron salvarse, actualmente, se encuentra en un proceso de reconstrucción y restauración meticulosa para devolverle su esplendor original.

Durante la década de 1790, tras la Revolución francesa, la catedral fue desacralizada y sufrió el robo y dispersión de muchos de sus bienes, así como la profanación de parte de su imaginería religiosa, que quedó dañada y destruida.

Tras ser empleada como almacén, en 1802, se devolvió su uso a la Iglesia católica gracias a Napoleón Bonaparte, quien se coronaría emperador en Notre Dame dos años después.

El arte escultórico de Notre Dame es una parte fundamental de su belleza y su narrativa, contando historias bíblicas y religiosas en piedra para los fieles que, en su mayoría, no sabían leer. La catedral es una verdadera enciclopedia visual.

La fachada principal es una de las más ricas en esculturas, el portal central, es el del Juicio Final, muestra a Jesucristo como juez, rodeado de ángeles, profetas y la resurrección de los muertos. Los portales laterales están dedicados a la Virgen María y a Santa Ana.

Por encima de estos portales se encuentra la Galería de los Reyes, una hilera de 28 estatuas que representan a los reyes de Judea, los ancestros de Cristo. Estas estatuas fueron decapitadas durante la revolución francesa, confundiéndolas con reyes de Francia, algunas de las cabezas originales se encontraron y ahora se exhiben en el Museo Cluny, muchas de las que vemos actualmente en la fachada son réplicas.

Las gárgolas son las criaturas grotescas y aterradoras que adornan los tejados y los contrafuertes de la catedral. Su función original era práctica: sirven como desagües para alejar el agua de la lluvia, protegiendo la piedra de la erosión, pero en su significado espiritual medieval servían para ahuyentar los malos espíritus.

Actualmente la situación de la visita a Notre Dame ha cambiado tras su reapertura, sigue habiendo filas, ya que la catedral ha vuelto a ser un punto de gran afluencia para turistas y locales.

Sin embargo, para gestionar la multitud y facilitar el acceso, se ha implementado un nuevo sistema de reservas gratuitas en línea en el sitio www.ticketsnotredamedeparis.com

Se recomienda reservar con antelación en el sitio web oficial para evitar las largas colas y garantizar el acceso. Las reservas suelen estar disponibles con 48 horas de antelación. A pesar de esto, se ha habilitado una fila específica para quienes no tienen reserva, aunque es probable que la espera sea considerable.

La entrada a la nave principal de la catedral de Notre Dame es gratuita para todos los visitantes, ya sea para ir a misa o para un recorrido cultural. Lo que sí tiene costo son las visitas a otras partes del complejo como el tesoro, donde se exhiben reliquias y objetos de arte religioso, cuesta alrededor de €12 y las torres que ofrecen vistas panorámicas de la ciudad y permiten ver de cerca las gárgolas, se espera que reabran al público a finales de 2025. El precio completo es de €16.

A lo largo de las orillas del río sena, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se encuentran unas cajas de madera y metal ancladas a la los muros, son los famosos libreros ambulantes llamados también (bouquinistes) donde puedes comprar bonitos recuerdos.

El simple hecho de pasear por las calles del centro de París es una experiencia única y multifacética que despierta los sentidos y la imaginación, es como caminar a través de la historia y el arte, en un ambiente que combina lo clásico con lo moderno.

Las calles están flanqueadas por elegantes edificios, con sus balcones de hierro forjado y fachadas de piedra caliza, cada esquina parece contar una historia, la atmósfera cambia de un barrio a otro, desde lugares bohemios y bulliciosos a un simple jardín lleno de tranquilidad.

La mejor manera de explorar la ciudad es sin un destino fijo, perdiéndose en las pequeñas calles adoquinadas.

El olor a croissants recién horneados y a crepes dulces inunda las calles, se escucha el murmullo de las conversaciones en francés, español, inglés e Italiano que fue el idioma que en su mayoría escuchamos hablar.

Pasear por el centro de París es una experiencia romántica, estimulante y evocadora que te invita a descubrir la belleza y el alma de la ciudad a cada paso, es una mezcla de historia, arte, gastronomía y un ambiente único que te envuelve por completo.

La Conciergerie es un antiguo palacio y prisión ubicado en la Isla de la Cité, originalmente fue la residencia principal de los reyes de Francia en la edad media, su nombre proviene del "concierge", el funcionario real que estaba a cargo de administrar el palacio, las prisiones y el sistema judicial.

A finales del siglo XIV, el palacio fue abandonado por la realeza, que se mudó al Louvre, y se transformó en una prisión.

Durante la Revolución Francesa, la Conciergerie se convirtió en uno de los lugares de detención más importantes y temidos, actuando como la "antesala de la guillotina". Fue la sede del Tribunal Revolucionario, y miles de prisioneros fueron encarcelados, juzgados y condenados a muerte.

El prisionero más famoso de la Conciergerie fue la reina María Antonieta, quien fue trasladada a esta prisión el 2 de Agosto de 1793 y permaneció hasta su ejecución el 16 de Octubre de ese mismo año. Sus últimos días en la prisión fueron una experiencia solitaria y vigilada con dos guardias constantemente en su celda. Hoy en día es un monumento histórico y un museo, parte del complejo del Palacio de Justicia, la celda original de Maria Antonieta ha sido convertida en una capilla conmemorativa, y el lugar se puede visitar para conocer su fascinante y sombría historia.

Nos adentramos en El Palacio del Louvre, hogar del famoso museo del mismo nombre, tiene una historia fascinante que se remonta a la edad media, lo que hoy vemos como un grandioso complejo arquitectónico fue en sus orígenes, una fortaleza militar.

En el siglo XII, el rey Felipe Augusto construyó una fortaleza para proteger París de los ataques, con el tiempo la estructura perdió su función defensiva y fue transformada en una residencia real por varios monarcas, como Carlos V y Francisco I.

El patio cuadrado (Cour Carrée) es una de las partes más antiguas y significativas del palacio, se construyó en el lugar donde se encontraba la antigua fortaleza, un proyecto ambicioso que tardó más de 250 años en completarse, con la participación de varios monarcas y arquitectos que la fueron ampliando y decorando.

El patio, de unos 160 metros por cada lado, es un ejemplo notable de la arquitectura renacentista y clásica Francesa, sus fachadas están ricamente decoradas con esculturas, relieves y detalles que reflejan el arte de la época, es un espacio tranquilo y menos concurrido, ideal para apreciar la historia del palacio.

La Cour Carrée nos da paso a la parte más simbólica de este complejo: La Cour Napoleón, donde se encuentran las icónicas pirámides de cristal.

La Cour Napoléon es el patio principal y más grande del Palacio del Louvre, conocido mundialmente por ser el lugar donde se encuentra la famosa Pirámide de Cristal, a diferencia de la Cour Carrée, que es el patio histórico y más antiguo, la Cour Napoléon es un espacio más moderno que conecta las tres alas principales del museo.

La construcción de este patio se llevó a cabo durante el Segundo Imperio, bajo el mandato de Napoleón III, con el objetivo de unir el Palacio del Louvre con el Palacio de las Tullerías (que fue incendiado durante la Revolución Francesa y que ya no existe), el proyecto fue diseñado para crear una plaza de honor y un espacio más abierto, en contraste con el estilo cerrado del antiguo patio.

En la década de 1980, el arquitecto I. M. Pei diseñó la icónica Pirámide en el centro de la plaza principal, rompiendo la monotonía de los bloques grises.

Esta estructura, sirve como la entrada principal al Museo del Louvre, dirigiendo a los visitantes a las galerías subterráneas y facilitando el flujo de personas en el vasto complejo, también cuenta con otras 4 pirámides más pequeñas que sirven como tragaluces para llevar luz natural al vestíbulo subterráneo.

La Cour Napoléon simboliza la modernización y la accesibilidad del Louvre, es el punto de encuentro de millones de visitantes cada año y un espacio que fusiona la rica historia del palacio con la arquitectura contemporánea, creando una nueva identidad para el museo.

En total puedes ver un conjunto de cinco pirámides de cristal, con la gran pirámide central como uno de los elementos más destacados y significativos de la ciudad.

Hemos llegado al final de esta primera entrega, te invito a al siguiente blog para que sigas conociendo más de historia y esta hermosa ciudad.

Río Sena, París, Francia

Catedral de Notre dame, París, Francia

Fachada de la Catedral de Notre Dame

Gárgolas sobre los tejados de Notre Dame